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divendres, 24 de desembre de 2010

Campanya recollida oliva D.O. Bajo Aragón. Desembre 2010. Diari La Comarca. Alcañiz


Se recogen 4 millones de kilos menos de aceituna, pero de mayor calidad

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Según las primeras estimaciones del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Aceite del Bajo Aragón, la cosecha de este año recolectará entre 28 y 30 millones de kilos de aceitunas, que tendrán una calidad “muy alta” según indicó Juan Baseda, director técnico del Consejo. A pesar de todo, no se repetirán las cantidades recogidas en la pasada campaña, cuando se llegaron a cosechar 33 millones de kilos de aceitunas en el contexto de la histórica campaña nacional, que recogió 1,4 millones de toneladas.
No obstante, se producirá un aceite con mejor aroma y textura debido a “las buenas condiciones meteorológicas: ha llovido mucho en septiembre y no ha granizado”, aclara Baseda. Para Antonio Cerdán, gerente de la cooperativa La Calandina, la calidad no sólo se debe a las condiciones ambientales, sino también a que “cada día se moltura más rápido. En 24 horas la oliva pasa del árbol al mercado”.
La cosecha comenzó a finales de noviembre con la recogida de la variedad  arbequina, que ya ha sido procesada en las almazaras. Actualmente, los agricultores se encuentran en el momento fuerte de la campaña, centrados en la recogida de la variedad empeltre, que supone el 80% de la producción turolense. “Tenemos suerte de contar con variedades distintas en todo el territorio. Como la variedad arbequina es un fruto que madura más temprano que la empeltre, el trabajo nunca se solapa”, explicó Juan Baseda.
Miguel Ángel Nogueras, de la Agrícola Maellana, indicó que con el uso de máquinas cosechadoras automáticas ha recogido unas 500 toneladas de aceituna arbequina. El producto llega en menos de ocho horas a la almazara, y allí han producido 115.000 litros de aceite.
Por su parte, David Andreu, de la cooperativa de Valdealgorfa, explica que este año, probablemente  rebasará en un 20% la producción de la última campaña. En su caso, utiliza el sistema de la vibradora y el paraguas. “De ahí al remolque, y a la cooperativa. Allí se seleccionan. Las que sobrepasan un cierto calibre se destinan a aderezo, y el resto pasa al molino”.
Por la cooperativa La Calandina ya han pasado más de 20.000 kilos de aceituna. Aún así, Antonio Cerdán, su gerente, espera recoger unos 700.000 kilos de oliva. “No superaremos el millón del año pasado, pero ya es una cifra considerable”.
Sube el coste, baja el precioA pesar de los buenos datos que la campaña está generando, los sindicatos advierten de que los precios que el agricultor recibe por su producto han creado “una situación descorazonadora”. Mientras desde Asaja hablan de “precios tirados” para referirse a los 35 céntimos que se pagan por kilo, Bernardo Funes, secretario provincial de Uaga, indicó que “estamos claramente por debajo de los costes de producción, lo cual crea un ambiente muy pesimista”. Los precios todavía descienden 10 céntimos más si se trata de aceituna recogida del suelo, como explicó David Andreu, de la cooperativa Valdealgorfa.
Para Funes, un precio justo sería aquel por el que el agricultor ingresara al menos 60 céntimos por cada kilo de oliva. El propio Andreu fue más allá, e indicó que “con 50 céntimos se podrían cubrir los costes. Pero 70 u 80 céntimos sería un precio justo y bueno para tener cierto margen de ganancias que permita a la gente ganarse la vida con esto. Actualmente ni cubrimos los gastos. Sólo salimos adelante gracias a las ayudas europeas”.
Miguel Ángel Nogueras, de Agrícola Maellana, hizo hincapié en que mientras los costes suben para el agricultor, los precios han bajado. De hecho, si este año se pagan en torno a 35 céntimos el kilo, la campaña 2009-2010 se cerró con una media de pago de 43 céntimos.
La cantidad de dinero que los productores cobran por sus aceitunas depende directamente del rendimiento de la oliva, que va aumentando conforme avanza la campaña. Actualmente, según Juan Baseda, el rendimiento se sitúa en el 2%. Por lo tanto, en el mejor de los casos, el agricultor cobra en torno a 40 céntimos el kilo. Pero cada cooperativa hace “su lucha” y los precios no son los mismos para todas.
Para el sindicato Uaga se trata de unas cifras preocupantes. Especialmente por el contraste que aflora al comparar el precio de la aceituna con el del aceite vendido a granel, que ronda los 2 euros. Por lo tanto, entre los productores de aceituna cunde un “desánimo generalizado”, sensación que se agrava si se tiene en cuenta que la oliva es la principal fuente de ingresos para 8.000 familias de la zona, según los datos del Consejo Regulador.
Amenazas desde el exteriorMiguel Ángel Nogueras sostiene que “las importaciones de fuera del país nos hacen mucho daño. Especialmente, destrozan el mercado el aceite que llega de Turquía o Marruecos”.  No obstante, la amenaza al aceite de la zona también proviene de mucho más cerca, según el agricultor. “Andalucía tiene mucho más nombre y produce mucho más. Pero los aceites que se hacen en Aragón y Cataluña son tan buenos, o mejores, que el andaluz. Pero si su mercado produce mucho, nosotros no entramos en él. Es una lucha de David contra Goliat”. Para Nogueras, una solución sería “intentar hacer un aceite de calidad sin mezclar”.
Juan Baseda restó importancia  a la competencia desde Andalucía, pero sí hizo hincapié en el respeto a la calidad. “Nuestros mayores competidores son los aceites de oliva que no son virgen extra. Se hace con aceitunas de categoría lambante, que por haber caído del árbol u otras circunstancias no son aptas para ser consumidas directamente. Por eso hay que refinarlas primero, con un proceso físico químico en el que el aceite pierde todas sus propiedades. Hay que luchar contra esta práctica que llevan a cabo todas las grandes marcas, sobre todo siendo el país que más virgen extra produce”.
Siguiendo esta línea, desde Uaga mostraron su preocupación ante la confusión a la que se enfrentan, en ocasiones, los consumidores. “No leemos la letra pequeña y estamos comprando aceite tratado en vez de virgen extra, indicó Funes.
La Denominación de Origen Aceite del Bajo Aragón abarca 16.000 hectáreas situadas entre el Matarraña y Belchite y entre Mequinenza y el Maestrazgo. En total, 77 municipios que aglutina a 3.000 productores y a 34 almazaras.

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